Malón: La Música como Historia.


Por la Lic. Chaman

El malón. Táctica de milicia de los pueblos indígenas, que consistía en un ataque rápido y sorpresivo de un nutrido número de guerreros contra un grupo enemigo. La eficacia del sistema estaba dada por el desconcierto que generaba un ataque sin orden formal, así como por una rápida retirada que no daba suficiente tiempo para organizar la defensa y que dejaba tras de sí una batalla apasionadamente peleada.
En Cipolleti aun se encuentra erguido, como un centilena de otro tiempo, aquel mangrullo que servía las veces, de alerta a la llegada del implacable Malón. Y no resulta irónica la coincidencia; aquel mismo mangrullo atestiguo la llegada, el segundo sábado de agosto, del puño en alto de O'Connor alentando a la masa, el grueso pulso del bajo de Kuadrado, la doble masa implacable de Pato Strunz, y la magia inabarcable del Tano Romano.

Este Malon, nació en 1995, tras la separación de Hermetica, y es una de las formaciones rockeras argentas que mejor representa el thrash metal de estas tierras. Podría decirse también que mas allá de la folklorica rivalidad con Iorio y su Almafuerte; lo que realmente constituye la identidad de esta aplanadora son sus profundamente contestatarias letras y su lucha por los derechos humanos.
Es que en el escenario de la decada Menemista, Malón es una foto de época: flexibilización laboral ("Espíritu combativo"), represión social ("Gatillo fácil"), banalización del poder ("Bajo el dominio danzante"), materialismo de plástico ("Hipotecado") y una sensación de furia indómita, que signan una por una las canciones de una banda que resumió en sus letras la desazón de una generación entera.
Y sin embargo podría decirse que desde aquellos agitados años noventa, a este eclectico 2012, el mundo ha cambiado. Y entonces,cabria la pregunta: cual es la banda sonora que musicaliza la marcha hacia las nuevas batallas?.

El sábado por la noche; Malon demostró, que mas allá de los adornos que distingan una época de la otra; el arte sigue siendo un idioma de amalgama en el turbulento mundo, y la música, una genuina terapia de desintoxicación de la híbrida pandemia que nos desdibuja como cultura.
Las huestes del metal valletano comprometieron su asistencia, festejando la improbable suerte de contar, en menos de seis meses, con un doblete de estos cuatro guerreros de referencia en el genero mas heavy de nuestro rock.

Por espacio de casi dos horas, Romano y O´Connor junto a Claudio "Pato" Strunz en batería y Carlos Kuadrado en el bajo, le regalaron a sus seguidores (los de antes, los de siempre y los nuevos que apreciaron con asombro a la banda), los más grandes éxitos de sus tres álbumes: "Espíritu Combativo", "Justicia o Resistencia" y "Resistencia Viva" (grabado en vivo). A lo largo del concierto hubo, además, lugar para algunas yapas de la época de Hermética, para delirio de los convocados.
Musicalmente la banda sonó a pleno con la mezcla del más puro heavy argentino condimentado por elementos de thrash y rock y el agregado de cuatro músicos que viven la gira que los lleva de vuelta a los escenarios de todo el país, como aquella primera vez. Podría decirse que había tanta música en el aire del recinto, que si se sacaba una guitarra de su funda, esta seguro distorsionaba sola, sin mediar mas que la energía de la humanidad allí presente.


En un Meet, que si bien no estaba colmado en su total capacidad, cientos de seguidores, pudieron curtirse en una jornada completa del mas puro rock; ya que desde temprano, las bandas soportes que acomañaron a Oconnor y sus huestes,dieron gala de sus mejores acordes; garantizando una previa a la altura que las circunstancias requerían.
Decia Edmundo Rivero, en su Malon de Ausencia "Al ver al campo dormido vuelven a mi mente fresca el recuerdo de la noche aquella, que con mis pilchas y el zaino me alisté para la guerra, ¡amalhaya lagrimones! que brotan de mi conciencia,yo que he aguantao al indiaje no aguanto un malón de ausencia"
Es así como la música se convierte en historia, en banda de sonido, en grito de guerra, en el llamado a la batalla. Quizás ya no, en las grandes guerras polvorientas, pero si en la que se pelea todos los días, desde lo cotidiano: desde ese lugar en el cual Malon habita en la historia de los que estuvieron convocados el sábado por la noche. Para hacer visible lo invisible, redimir la causa histórica, y continuar marchando por las sendas del rock.

Galería de fotos: Maga Ph.

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